domingo, 19 de noviembre de 2017

La infraestructura en España

            Debo admitir que El Viajero Invernal tiene ciertas obsesiones en relación a su propio país, que vuelven una y otra vez a su cabeza y que se traducen en queja, no por reiterada menos cierta. Y que la comparación con la realidad de otros países puede confirmar (o no). 


Una de ellas es el tema de la INFRAESTRUCTURA. A veces pareciera que el presupuesto estatal oscilara entre la conservación y e innovación en infraestructura versus la atención a lo social. Cuando en realidad, invertir en infraestructura es, de hecho, apuntar a lo social. Todos los ciudadanos utilizamos caminos, autopistas, medios de transporte y comunicación, servicios básicos, energía.


En ese sentido, volví de España enojado. No con España, que ha hecho maravillas con este tema, sino con las diversas administraciones que se han sucedido en Argentina. ¿Cómo es posible, que luego de gobiernos de todas orientaciones, décadas de pago de impuestos directos e indirectos, nuestra situación en este aspecto sea lamentable?


Vi una Galicia tapizada de molinos de energía eólica. Ríos por toda España, plagados de obras hidroeléctricas. Rutas, autopistas, trenes (de los comunes y de los de alta velocidad) a montones. Daría para una nota aparte destacar la dimensión de los fondos gastados en restauración de patrimonio cultural e histórico.


Tenemos mucho para aprender de este hermoso país.




sábado, 4 de noviembre de 2017

sábado, 2 de septiembre de 2017

Mendigos en España*

Mendigos ha habido desde tiempos inmemoriales en variadas geografías. Infinidad de documentos de diversa índole los nombran reiteradamente. La imagen del mendigo en la puerta de una iglesia es muy clásica; y, con la cantidad de iglesias que hay en España, su presencia no podría haberme sorprendido.  

Lo que quiero contar es que respecto a este tema pude experimentar situaciones muy variadas (y algunas me resultaron particularmente curiosas). Antes de detallarlas no quiero olvidar un comentario general, que espero no suene a tilinguería tipo "los mendigos europeos son mejores que los argentinos" -no es esa la intención. Pero quiero destacar que no vi en ninguno de los lugares en los que estuve gente pidiendo limosna acompañada por niños o bebes. Y que llegamos en pleno invierno y diversas organizaciones estaban intentando ocuparse de la gente en situación de calle.

Primero lo obvio; sí había mendigos en la entrada de cada iglesia. Uno muy amable levantando una cortina camuflada en la puerta nos hizo señas desde el otro lado de la calle para que entráramos durante la misa (y sin pagar el acceso "turista" -que créanme pagamos en infinidad de ocasiones-) a la Catedral de Sevilla y se ganó unas monedas muy merecidas.

No crean que aquí voy a explicar nada; por más que haya estado un mes mirando con atención televisión española antes de dormir, eso no me da derecho a creerme que entiendo mínimamente qué sucede. Me limito a consignar situaciones que presencié y me llamaron la atención, en mayor o menor medida. La primera es la cantidad de mendigos rubios, jóvenes y aparentemente sanos que se encontraban por doquier. ¿Inmigrantes de Europa del Este?

Hubo un mendigo, muy bien vestido y bien hablado, que insistía en que desfallecía de hambre y que lo acompañáramos a un lugar a comprarle algo de comer. Posiblemente fuera buena persona y no nos sucediera nada, pero no nos animamos. Algo que decían y exhibían frecuentemente en carteles era que determinado día los comedores públicos estaban cerrados.

Mucho más me llamó la atención un mendigo sobre algo que parecían ser granos de maíz y hojas de diario. Estaba de rodillas, mortificándose, rezando. Y era más exitoso, no lo voy a negar.

Para finalizar, los mendigos con perros. Perros muy cuidados y limpios. Recibían la mayor cantidad de limosna. Hemos visto uno, con una perra y su camada recién nacida, dentro de un carrito de supermercado. No necesitaba pedir; la gente se le acercaba y le ponía el dinero en la mano.

*Mendigos en España es el nombre de una novela de ciencia ficción muy conocida (que lamentablemente no he leído) pero que en mi cabeza remite (vaya a saber porqué misterio neuronal) a un cuento de Domingo Santos en la revista Nueva Dimensión que creo se llamaba En La Ciudad. Imagino me impresionó por ser de lo primero del género que leí en castellano y cuando aún no me había familiarizado demasiado con escenarios postapocalípticos.

domingo, 27 de agosto de 2017

Madrid (del 29 de enero al 4 de Febrero de 2017)




Llegamos al final de este relato. Tras doce hoteles de calidad dispar (pero todos aceptables -me sentía un poco trip advisor-) llegamos al único departamento que rentamos: Tafari Sol. Muy recomendable; predispone bien encontrarse con atenciones al llegar, incluyendo una botella de vino Rioja (muy bueno; no puedo aún tomar partido entre éste y Ribera del Duero, por no haber probado un ejemplar del segundo). El símbolo de la ciudad es la Estatua del Oso y el Madroño (que están también en el Escudo de Madrid). El oso pardo en homenaje al que el rey Alfonso XI cazó en uno de los montes cercanos a la capital y el madroño porque en una disputa entre la Villa y el cabildo de la clerecía de Madrid sobre la propiedad de ciertos terrenos, la villa se quedó con los territorios arbolados y el cabildo con los sitios de pasto. Debo admitir que, al menos en mis tiempos de escuela secundaria argentina, el estudio de la historia de España finalizaba con Fernando VII. Por eso me sorprendió la presencia de Isabel II de España en esta ciudad; averigué un poco más, no parece haber tenido una vida muy afortunada, pero sin duda dejó su marca aquí. Visitamos la Plaza Mayor y el pintoresco mercado callejero de El Rastro. Hicimos una excursión en Segway que, aunque autoestabilizante e intuitivo en cualquier lugar y superficie, se mostró muy práctico para recorrer los extensísimos Parques de Madrid. No dejen de prestar atención al Templo de Debod. No pudimos ascender al Faro de Moncloa debido a condiciones climáticas adversas (lloviznaba un poco). Fuimos también a la Plaza de España. Pasado el medio siglo, uno tiene que irse acostumbrando a que tarde o temprano va a andar por los suelos (otro aspecto de la eventual victoria de la ley de gravedad) pero, si uno lo va a sufrir, es mejor hacerlo con estilo. Buscando el hogar de la Duquesa de Alba, el Palacio de Liria tuvimos en la Calle Princesa una caída monumental, resbalando sobre una gran rejilla húmeda que cubría casi toda la vereda. Algo magullados continuamos camino por esta senda en honor a Isabel de Borbón y Borbón (alias La Chata), de tanto protagonismo en nuestros festejos por el Centenario de la Revolución de Mayo. Accedimos luego a La Gran Vía, a la Fuente de Cibeles y al bello Palacio de Cibeles. También a la Puerta de Alcalá y a la Plaza de Toros de Las Ventas. Caminamos por la Calle de Alcalá, vimos el Parque María Eva Duarte   de   Perón  la   estatua  del  general


San Martín, el Parque del Retiro y el Palacio de Velázquez. En el Palacio de Cristal  había una curiosa instalación llamada ‘El barco se hunde, el hielo se resquebraja’, una escultura sonora de dos horas de duración que el artista alemán Lothar Baumgarten. En una línea más conservadora visitamos el Museo del Prado (me llamó mucho la atención una copia que estaban haciendo allí de Hipómenes y Atalanta; me gustó más que el original a decir verdad, colores obviamente más vivos). El Monumento a Alfonso XII es de ese tipo arquitectónico que uno recorre. La colección del Museo Thyssen-Bornemisza es impactante. Disfrutamos del Almuerzo en Platea Madrid y vimos por fuera la Biblioteca Nacional y el Mercado San Miguel. Luego la Catedral de la Almudena y  la Cripta de  la  Almudena. Muy recomendable  asistir  al Relevo Solemne y cambio  de  Guardia   en   el Palacio   Real (que tiene  lugar    el primer   miércoles   de  cada  mes;  la   banda   tocó   una   versión  de  la canción "Y  viva España" que aún me emociona recordar); fuimos de compras al Primark en la Gran Vía (precios muy accesibles) y a ver la comedia musical El Rey León en el Teatro Lope de Vega. Finalmente, al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (en general de arte conceptual, salvo la sala dedicada al Guernica) y al impresionante Museo Arqueológico Nacional.

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sábado, 26 de agosto de 2017

Ávila y Segovia (3 de Febrero de 2017)

Decidimos hacer una visita, contratada a una agencia, por Ávila y Segovia, que incluyó translado en ómnibus y acompañamiento por parte de una guía de turismo. Todo desde Madrid y en un mismo día.

Comenzamos por la ciudad de Ávila. La Muralla de Ávila constituye el recinto amurallado medieval mejor conservado de España y probablemente de toda Europa. Esto se verifica a simple vista. Como con muchos otros monumentos y obras que he visto en este viaje, no se cuánto hay de original y auténtico y cuánto de restaurado y rehecho, pero se valora el esfuerzo de conservación.

Continuamos por una visita a la Basílica de San Vicente; hay una protagonista histórica excluyente en este lugar, por lo que naturalmente visitamos la Casa-Convento de Santa Teresa.

Allí vimos el Dedo de Santa Teresa. Con mucho y auténtico respeto (por los protagonistas, por los cuidadores, por los devotos, por el interés turístico/económico, por la sustentabilidad del atractivo), quiero arriesgar una opinión respecto a la exhibición de reliquias de santos.

Creo que existió un sentido a esto en la Edad Media. Y que en pleno siglo XXI ese sentido ya no existe. No estoy proponiendo que se deshagan de nada; por el contrario, creo que en el caso que se decida exhibirlas se haga de una manera más decorosa y que aliente menos morbo. Uno visita la tumba del Apóstol Santiago y observa algo bello y queda en la fe de cada cual creer o no.

En otro orden de cosas, probamos Yemas de Santa Teresa; yo soy muy goloso y me sobrepuse (alegremente) a lo crudo, pero puedo entender que llegue a empalagar a otras personas.
Nuestra siguiente parada fue Segovia. Una maravilla ver lo que aún se conserva del Acueducto de Segovia, que estuvo activo hasta no hace demasiado tiempo. Ahora que mi relato de este viaje está comenzando a terminar, tengo que destacar particularmente el patrimonio romano que vimos en muchas de las ciudades que recorrimos en las diversas regiones; puentes, caminos, restos de templos. Realmente notable.

Luego del almuerzo, visitamos la Catedral de Santa María de Segovia. Presenciamos allí un incidente entre otros turistas compatriotas y la guía, en el cual ellos notoriamente no tenían razón y provocaban vergüenza ajena. Yo sé que uno se debe hacer cargo sólo del propio comportamiento, pero no me gusta que se alimente la no muy positiva fama que tenemos los argentinos en el exterior (una pena; viajar es un lujo, un privilegio y debería ser un disfrute).

Finalizamos con El Alcázar de Segovia, probable inspiración para el Castillo de Blancanieves de Walt Disney.

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domingo, 20 de agosto de 2017

Escorial, Valle de los Caídos, Palacio Real (2 de Febrero de 2017)

En el Monasterio de San Lorenzo del Escorial  las habitaciones privadas de Felipe II son muy modestas. «Voy a edificar un templo para Dios, dijo, y una celda para mí» (aparate de una tumba para su padre). Y lo cumplió.

La Cripta Real es una especie de hexágono tan austero como shockeante para un amante de la historia.

Mi familia de origen fue y es hincha del Club San Lorenzo de Almagro, más unido al cura Lorenzo que a la historia española. 

Sin embargo me llamó aquí la atención, a partir del resto de las tumbas, la presencia del rojo de los Austrias (coincidentemente el de los Trastámara era borgoña) y el azul de los Borbones. No puedo evitar pensar que hay alguna relación en todo esto.
Seguimos nuestra excursión visitando el controversial Valle de los Caídos. Las miles de tumbas, en general, no pueden ser visitadas.  Lo que hay a la vista son una gigantescas galerías externas con columnas que enmarcan majestuosamente a la Abadía de la Santa Cruz.

Según nos dijeron, la basílica sería más larga que la del Vaticano. La Basílica tiene 262 m. de longitud y alcanza su máxima altura en el crucero, donde se alza hasta los 41 m. 

La roca aflorando en la crucería (junto con la humedad) parece insinuar un triunfo final de la naturaleza sobre el hombre.  "Justo antes de pasar la reja, dos ángeles con espadas, de Carlos Ferreira, custodian la entrada como los ángeles del Paraíso. 

Según testimonio del fundidor, están elaborados con bronce de cañones de la guerra, en señal de que ésta por fin ha terminado". Dan miedo.



¿Estaba la cruz ahí? "Su altura total es de 150 m., de los que 25 corresponden al basamento con los evangelistas, 17 al cuerpo intermedio con las virtudes y 108 al fuste de la cruz. Si a ello se añade la altura de la peana rocosa sobre la que se alza, habría que sumarle los otros 150 correspondientes a ésta. La longitud de los brazos es de 46’40 m."
Parado frente a ella, no logramos verla.


Una de las pocas veces que nos complicó el clima en el periplo. Por ejemplo, sólo vimos nieve (de la semana anterior) en este lugar mientras el resto de Europa estaba sumergida en tormenta digna de Juego de Tronos.

En realidad, en España estaban más preocupados por la persistente sequía y las complicaciones que generaba con la producción de energía hidroeléctrica.

En el Palacio Real vimos la Armería Real, El Mirador, y una muestra Carlos III. Algunas de las salas que visitamos estaban llenas de turistas. Finalizamos tomando chocolate y comiendo churros en la Chocolatería San Ginés 

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sábado, 19 de agosto de 2017

Toledo (31 de Enero de 2017)

Nunca antes había tomado un AVE hasta que hicimos el trayecto Córdoba-Madrid, donde alcanzó los 270 km por hora; me pareció fantástico. Y pronto volvimos a repetir la experiencia para una excursión ida y vuelta en el día a Toledo. Si tuviera que limitar mi definición de este lugar a tres palabras, elegiría "Espadas", "Religión" y "Escaleras".
El acero toledano es famoso desde hace siglos; hay muchos negocios que venden espadas, de todas las épocas y formas, famosas e ignotas, reales e imaginarias (e incluso inspiradas en series y películas actuales).
Comenzamos la jornada desayunando en la Cervecería El Trébol (que tiene mucho más que cerveza), incluyendo ruinas del período musulmán.
Seguimos por las ruinas del Alcázar de Toledo, las cuales se conservan cuidadosamente expuestas en la base del Museo del Ejército. Si bien la historia del ejército español es muy interesante y el museo es extenso, diverso, moderno, debo destacar que me quedó en la memoria el vídeo de la resistencia celtíbera frente al invasor romano en Numancia.
En cuanto a la religión, Toledo ha sido conocida
como La ciudad de las Tres Culturas, por el período en el cual convivieron musulmales, cristianos y judíos. Visitamos la Catedral de Santa María de Toledo y también la menos espectacular Iglesia de Santo Tomé (pagando su entrada se puede apreciar El entierro del señor de Orgaz (magnífico). Asimismo, fuimos a la Sinagoga del Tránsito, a la Ex-Sinagoga Santa María La Blanca y a la Ermita Cristo de la Luz/Mezquita Bab-al Mardum
Luego nos dirigimos a los restos romanos conocidos como la Cueva de Hércules.
El centro histórico y social de la ciudad es la Plaza de Zocodover (me sonaba raro el nombre por la ciudad inglesa de Dover, pero en realidad viene del árabe sūq ad-dawābb, que significa "mercado de bestias de carga"
Cruzamos el río Tajo, a través del Puente de Alcántara y luego conocimos la Puerta de Alcántara, una de las entradas históricas a la ciudad.
El Monasterio de San Juan de los Reyes que estaba destinado a ser el panteón dinástico de la Reina Isabel La Católica. Los reyes cambiaron de idea luego de la conquista de Granada y sus cuerpos reposan allí.
Resulta particularmente llamativo por las cadenas colgadas en los muros exteriores de la iglesia. Corresponden a los cautivos liberados en la larga campaña de Granada y se colgaron en 1494, como ex-voto y símbolo del triunfo de la fe cristiana. 

Un buen lugar para merendar es El Café de las Monjas. En la vidriera pequeñas monjas-muñecas recrean la elaboración del mazapán
Esta mezcla de almendras, azúcar y huevo es postre tradicional navideño en España.
Pero en Toledo, donde se encuentra el primer escrito que le hace referencia hacia 1512, se consume todo el año. Considero que el mazapán que probamos allí era tan caro como delicioso (mucho). Las comidas más sencillas lo son cuando la elaboración es noble.
Para terminar la jornada (y esta nota), debo referirme alal tema de las escaleras. Para alcanzar el centro histórico de la ciudad hay que elevarse, mucho.
El remonte mecánico del Recaredo fue la solución que esta hermosa ciudad encontró.

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domingo, 13 de agosto de 2017

Córdoba (Andalucía) 27 y 28/01/2017

Teníamos pensado visitar Ronda y Setenil de las bodegas. Ese día las condiciones climáticas eran muy malas, y para llegar había que recorrer un largo y estrecho camino de montaña. Así que, con mucho dolor, tuvimos que cancelar esta parte de nuestros planes. 
Si Uds. navegan un poco la red acerca de estos dos lugares van a coincidir conmigo que es una pena perdérselos. Las fotos de Ronda los van a dejar con la boca abierta (y la antigua plaza de toros y Hemingway y muchos otros etcéteras. Y aparte de esto, en el Caso de Setenil, cavada en la montaña, bien, como nos dijo una señora que nos alojó en en medio del camino de Santiago: "¿Van a ir a Setenil? Setenil es ¡LA LECHE!. Creo que nadie lo hubiese podido expresar mejor y con mayor gracias.
Pero como no es bueno llorar acerca de la leche derramada (menos en un viaje con tanto por delante por ver) nos dirigimos a Córdoba. Luego de acomodados en el hotel, comenzamos a caminar. Y cruzamos el Guadalquivir a través de (otro, y van...) Puente Romano, que termina en una fortaleza de origen islámico, la Torre de la Calahorra.
Para nuestra total sorpresa, nos encontramos con un animado y extenso Mercado Medieval. Beber vino caliente especiado era una cuenta pendiente para mí. La señora que lo preparaba era de origen portugués y estaba vestida de bruja, revolviendo en un cladero. Si uno pagaba más que por el vaso plástico ordinario, lo servía en un cuerno que uno se podía llevar. Le pregunté acerca de la preparación y de las especias que llevaba, porque me llamó mucho la atención el sabor y me detalló una cantidad, pero creí entender que la clave era el cardamomo.

A la mañana siguiente tomamos un tour con la guía Gema Fernández (un personaje total, inolvidable; muy atenta, graciosa e informada) y visitamos la Sinagoga y la Judería
Ya "a nuestro aire" fuimos a la Mezquita-catedral de Córdoba. En este periplo invernal, se constituyó en mi segundo templo favorito luego de La Sagrada Familia, por razones completamente diferentes. La mezcla entre lo islámico y lo cristiano allí es inigualable e involuntariamente original. El manejo de los espacios (hechos para rezar de modo diferente) es insólito comparado con cualquier otra catedral.

El Alcázar de los Reyes Cristianos es otro lugar que no puede dejar de visitarse. A pesar del clima frío, los jardines y el espejo de agua con peces conforman un paisaje de excepción.
Si uds. me hubiesen preguntado antes del almuerzo que siguió, que era el salmorejo, hubiese contestado que un pez. Pues no, es esa sopa espesa anaranjada que ven en la foto. Todo delicioso, pero helado. He escuchado que en Córdoba hace mucho calor en verano. Unas tapas como éstas con una cerveza fría deben ser refrescante.
Asistimos al entrenamiento en Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre y vimos los hermosos caballos. Terminamos la jornada con una visita al Templo Romano, al Mausoleo Romano y degustamos unas crepes en la Plaza de la Corredera 
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sábado, 12 de agosto de 2017

Granada (25 y 26/01/2017)

A Mercedes Caballero.

Dale limosna, mujer, que no hay en la vida nada como la pena de ser ciego en Granada. (Francisco de Icaza-Poeta Mexicano)

Nada sabía yo de Granada hasta que mi compañera de trabajo Mercedes me habló de la ciudad donde vivió su infancia. Me interesó tanto que seguí su consejo y leí El Manuscrito Carmesí de Antonio Gala (se los recomiendo fervorosamente), donde se relataba la vida en esta ciudad bajo dominio musulmán, centrada en la figura de Boabdil, a quien la leyenda indica que su madre la sultana Aixa le dijo cuando marchaba a su exilio en las Alpujarras:

«Llora como una mujer lo que no supiste defender como hombre»

Quiero destacar lo que me parece más interesante de esta ciudad (algo que sin embargo también está presente en muchas otras ciudades españolas): la mezcla de legado cultural musulmán, gitano, judío y cristiano. Tuve ocasión de recorrer los diferentes barrios utilizando un tren turístico que no recomiendo (calles empinadas, estrechas y desiguales no generan la mejor de las experiencias).

Loas barrios a visitar son:

-Albaicín (el antiguo barrio árabe de la ciudad);

-Sacromonte (el barrio gitano, donde aún se pueden ver espectáculos en sus cuevas);

-Realejo (el barrio judío).


Naturalmente, la visita imperdible en esta ciudad es La Alhambra.

Quisiera destacar que dentro de este atractivo el sector más valioso, los llamados Palacios Nazaríes, tienen un régimen de acceso especial, donde se limita la cantidad de personas que acceden y la visita debe realizarse dentro de un parámetro horario prefijado. 

Estuvimos treinta y cinco días en España, durante pleno invierno, período con menor afluencia turística de la habitual. Sin embargo, debo subrayar que dentro de estos bellos palacios fue una de las únicas dos ocasiones de este viaje donde la cantidad de gente, si bien no invalidaba la experiencia, resultaba algo abrumadora.

El Parque Nacional de Sierra Nevada, además de estación de esquí, es un lugar digno de ser visitado por su valor paisajístico, botánico y natural. 

Para aquellos que viajen con niños un lugar muy interesante es el Parque de las Ciencias, un museo muy interactivo y con espacios al aire libre, donde disfrutamos de una exhibición y clase acerca de aves rapaces. También se pueden visitar un moderno Planetario y un curioso Mariposario, donde se puede ver el desarrollo de las mariposas desde la etapa de larvas.

Una atracción que creo yo no está suficientemente promocionada son las Cuevas de Nerja. Se proyecta allí un documental informativo previo sobre su descubrimiento y se visitan las diferentes galerías, acondicionadas con escaleras e iluminadas. Sin embargo no es posible ver las pinturas rupestres, por cuestiones de conservación. 

Un lugar donde se pueden comprar gran cantidad de productos alimenticios locales es el Museo del Aceite Andaluz. El punto en contra es su accesibilidad, en tanto se encuentra en la localidad de Vélez de Benaudalla, así que sólo lo recomendaría para alguien con un interés específico.

Terminamos nuestra visita con un almuerzo en La Alpujarra (porque lo que fue bueno para Boabdil, es muy probable que lo fuera para nosotros también).

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domingo, 6 de agosto de 2017

De Jerez a Gibraltar (23-24/01/2017)

Nuestra visita a Jerez de la Frontera fue con un objetivo muy específico: familiarizarnos con el proceso de producción del jerez (y degustarlo, naturamente). Mis conocimientos acerca del Jerez eran casi inexistentes y tenía una mala experiencia previa habiendo probado un jerez económico argentino. Pero bastó que comenzara a navegar un poco por internet para darme cuenta que se trataba de un mundo aún más exquisito y complejo que el del vino fino.

El destino elegido fue la famosa e internacional Bodega Gonzalez Byass, elaboradora del aún más famoso Jerez Tío Pepe

Esperamos la llegada de nuestro guía y el comienzo de la visita entre barriles firmados por personalidades destacadas (Picasso, Fangio, Senna, Spielberg, Serrat, etc). Luego comenzamos la recorrida en una especie de carrito de golf, y se nos explicó la elaboración de Brandy y de un sofisticado whisky llamado Nomad

Como nota simpática nos contaron la historia (con fotos) de ratones que subían escaleritas para tomar jerez y finalmente proyectaron un documental con la historia de esta empresa familiar. Luego de tan agradable prolegómeno pasamos a la degustación correspondiente a la Visita Sherry Fusion (una de las más accesibles, las de brandy eran mucho más caras.

El orden de los jereces, de más seco a más dulce fueron:
Croft Original Sherry (fue una de las tres botellas que posteriormente compramos y el más exitoso entre nuestras amistades)

Tío Pepe Palomino Fino







Había varios platitos con comida para maridar, pero quedé enamorado (gastronómicamente) de las Patatas Alioli. La cocina más sencilla puede ser exquisita cuando está bien realizada.


Terminamos en la tienda, comprando jerez, vinagre de jerez, sombreritos Tío Pepe para tapar botellas... creo que estaba tan feliz de la experiencia que hubiera comprado más cosas si hubiese podido.

Luego nos alojamos en La Línea de la Concepción, porque el alojamiento era más barato que en la propia Gibraltar.

El control aduanero/migratorio era bastante laxo (por suerte); primero estaba el español, luego se cruza por el medio de la pista del aeropuerto (cuando va a pasar un avión bajan una barrera) y luego la parte británica y apenas uno cruza hay una típica cabina telefónica inglesa. 


Caminamos por la Main Street que es una especie de Free Shop peatonal al aire libre. Nos dio la impresión que la mayor parte de los empleados eran españoles y que también muchos niños y adolescentes españoles iban a estudiar allí.

Aunque no lo puedan creer tuvimos que preguntar en un negocio:¿dónde está el peñón? Nos miraron como si los estuviésemos cargando. En silencio señalaron a nuestras espalda. Allí se hallaba una de las columnas de Hércules (Peñón de Gibraltar) -la otra está en África)

Para subir al que tomar un teleférico. Al llegar a la última estación, hay un local de merchandising y una vista panorámica muy bonita. Pero lo que tal vez llame más la atención es la mona de Gibraltar. Hay muchísimas (aunque leí que expulsaron algunas por ser agresivas); no se las puede alimentar, a riesgo de que te cobren una multa muy alta en libras esterlinas.

Visitamos la Cueva de San Miguel que es bastante llamativa y tuvo un importante uso militar a lo largo de los siglos y en particular durante la Segunda Guerra Mundial.


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sábado, 5 de agosto de 2017

De Itálica a Sevilla (21-22 de Enero, 2017)

Si llegan a Santiponce antes de que abra el complejo arqueológico, no duden en desayunar en el modesto bar que se encuentra frente a la entrada, para comenzar temprano a disfrutar de la gracia de los andaluces y su manejo del idioma. A pesar del alegre gentío y el barullo, entren como si supieran los que hacen y pidan "Un manchao y media tostá" y tomen de cualquier mesa para untar "Manteca colorá"; después me cuentan.  
La Colonia Aelia Augusta  Itálica,  patria de emperadores Trajano y Adriano, es una visita imperdible. Quiero destacar algo en particular que me asombró, más allá de la conservación del patrimonio arqueológico. Vimos un video, que cumplía montones de reglamentaciones de comisiones europeas ad hoc;  la reconstrucción de la vida cotidiana plasmada allí venía acompañada por categorizaciones de "Evocativo"; "Posible"; "Altamente Probable". A este punto el cuidado y detallismo de la presentación del legado cultural.
Ya en Sevilla visitamos la bella Plaza Nueva. Estaba un poco atestada y fuimos presa de alguna manera de prácticas predatorias hacia el turista internacional (lo que sentirán en Caminito en La Boca; me sentí identificado). Los ofrecimientos de viajes en carros con caballos, el Metro de superficie, la Catedral con acceso mayormente pago (a la mañana siguiente, domingo, por la misa, pudimos acceder gratuitamente), las gitanas que nos ofrecían un ramito (que rechazamos)... nos sentimos bastante abrumados.
Luego del almuerzo, ya más relajados, nos dirigimos a la muy antigua, bella y excelentemente conservada Torre de Oro , la cual contiene un interesante Museo Naval.
Caminando a orillas del Guadalquivir uno se da cuenta de porque lo llamaron "río grande".
Llegamos luego a la Real Maestranza de Caballería (Plaza de Toros y Museo Taurino). Turistas sajones miraban extrañados a la estatua ecuestre de la dama en la vereda y nos preguntaron si sabíamos quién era. Me hubiera encantado responderles que era la madre del Rey Juan Carlos pero, ignorante uno, hasta poco después no me enteré.
Quiero detenerme un momento para un comentario; no es lugar éste ni espacio suficiente ni tengo el tema tan pensado como para poder dar una opinión reflexiva e informada  sobre si toros sí, toros no, ni entrar en polémica. Pero haciendo abstracción del tema del sufrimiento animal (que me parece muy atendible) creo que el tema sociocultural, tradicional, histórico acerca de las corridas tampoco puede ser soslayado. 
La posterior caminata por el Parque María Luisa fue extremadamente agradable, como así también la visita al Museo Arqueológico de Sevilla y al Pabellón Mudejar. Admito que no sabía nada de Carambolo y el hallazgo de Tomares. Terminando la jornada fuimos por el Paseo de las Delicias y Iglesia del Sagrario. Al volver al hotel, comimos sobrasada (ya sé que fue a destiempo en este viaje porque tiene otro origen, pero no se la pierdan).
Al día siguiente sí, visitamos la Catedral de Sevilla (donde la Duquesa de Alba tenía el privilegio de poder entrar a caballo) y el Mausoleo de Colón. Vimos por fuera La Giralda y, antiguo estudiante de historia, me di el lujo de fotografiarme frente al  Archivo de Indias. Creo que no está suficientemente valorado por el turismo el Real Alcázar (lo recomiendo enfáticamente). Paseamos también por el Barrio de Santa Cruz, los Jardines de Murillo, la Real Fábrica de Tabaco (la de Carmen), Plaza España, el Castillo de San Jorge ( con su Museo de la Inquisición), el Mercado de Triana y el Paseo del Arte, el Palacio de la Condesa de Lebrija y la magnífica estructura de Las Setas (se camina por encima). Nos despedimos con la Basílica de la Macarena (con el Camarín de la Virgen) y la Alameda de Hércules.

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