sábado, 19 de agosto de 2017

Toledo (31 de Enero de 2017)

Nunca antes había tomado un AVE hasta que hicimos el trayecto Córdoba-Madrid, donde alcanzó los 270 km por hora; me pareció fantástico. Y pronto volvimos a repetir la experiencia para una excursión ida y vuelta en el día a Toledo. Si tuviera que limitar mi definición de este lugar a tres palabras, elegiría "Espadas", "Religión" y "Escaleras".
El acero toledano es famoso desde hace siglos; hay muchos negocios que venden espadas, de todas las épocas y formas, famosas e ignotas, reales e imaginarias (e incluso inspiradas en series y películas actuales).
Comenzamos la jornada desayunando en la Cervecería El Trébol (que tiene mucho más que cerveza), incluyendo ruinas del período musulmán.
Seguimos por las ruinas del Alcázar de Toledo, las cuales se conservan cuidadosamente expuestas en la base del Museo del Ejército. Si bien la historia del ejército español es muy interesante y el museo es extenso, diverso, moderno, debo destacar que me quedó en la memoria el vídeo de la resistencia celtíbera frente al invasor romano en Numancia.
En cuanto a la religión, Toledo ha sido conocida
como La ciudad de las Tres Culturas, por el período en el cual convivieron musulmales, cristianos y judíos. Visitamos la Catedral de Santa María de Toledo y también la menos espectacular Iglesia de Santo Tomé (pagando su entrada se puede apreciar El entierro del señor de Orgaz (magnífico). Asimismo, fuimos a la Sinagoga del Tránsito, a la Ex-Sinagoga Santa María La Blanca y a la Ermita Cristo de la Luz/Mezquita Bab-al Mardum
Luego nos dirigimos a los restos romanos conocidos como la Cueva de Hércules.
El centro histórico y social de la ciudad es la Plaza de Zocodover (me sonaba raro el nombre por la ciudad inglesa de Dover, pero en realidad viene del árabe sūq ad-dawābb, que significa "mercado de bestias de carga"
Cruzamos el río Tajo, a través del Puente de Alcántara y luego conocimos la Puerta de Alcántara, una de las entradas históricas a la ciudad.
El Monasterio de San Juan de los Reyes que estaba destinado a ser el panteón dinástico de la Reina Isabel La Católica. Los reyes cambiaron de idea luego de la conquista de Granada y sus cuerpos reposan allí.
Resulta particularmente llamativo por las cadenas colgadas en los muros exteriores de la iglesia. Corresponden a los cautivos liberados en la larga campaña de Granada y se colgaron en 1494, como ex-voto y símbolo del triunfo de la fe cristiana. 

Un buen lugar para merendar es El Café de las Monjas. En la vidriera pequeñas monjas-muñecas recrean la elaboración del mazapán
Esta mezcla de almendras, azúcar y huevo es postre tradicional navideño en España.
Pero en Toledo, donde se encuentra el primer escrito que le hace referencia hacia 1512, se consume todo el año. Considero que el mazapán que probamos allí era tan caro como delicioso (mucho). Las comidas más sencillas lo son cuando la elaboración es noble.
Para terminar la jornada (y esta nota), debo referirme alal tema de las escaleras. Para alcanzar el centro histórico de la ciudad hay que elevarse, mucho.
El remonte mecánico del Recaredo fue la solución que esta hermosa ciudad encontró.

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domingo, 13 de agosto de 2017

Córdoba (Andalucía) 27 y 28/01/2017

Teníamos pensado visitar Ronda y Setenil de las bodegas. Ese día las condiciones climáticas eran muy malas, y para llegar había que recorrer un largo y estrecho camino de montaña. Así que, con mucho dolor, tuvimos que cancelar esta parte de nuestros planes. 
Si Uds. navegan un poco la red acerca de estos dos lugares van a coincidir conmigo que es una pena perdérselos. Las fotos de Ronda los van a dejar con la boca abierta (y la antigua plaza de toros y Hemingway y muchos otros etcéteras. Y aparte de esto, en el Caso de Setenil, cavada en la montaña, bien, como nos dijo una señora que nos alojó en en medio del camino de Santiago: "¿Van a ir a Setenil? Setenil es ¡LA LECHE!. Creo que nadie lo hubiese podido expresar mejor y con mayor gracias.
Pero como no es bueno llorar acerca de la leche derramada (menos en un viaje con tanto por delante por ver) nos dirigimos a Córdoba. Luego de acomodados en el hotel, comenzamos a caminar. Y cruzamos el Guadalquivir a través de (otro, y van...) Puente Romano, que termina en una fortaleza de origen islámico, la Torre de la Calahorra.
Para nuestra total sorpresa, nos encontramos con un animado y extenso Mercado Medieval. Beber vino caliente especiado era una cuenta pendiente para mí. La señora que lo preparaba era de origen portugués y estaba vestida de bruja, revolviendo en un cladero. Si uno pagaba más que por el vaso plástico ordinario, lo servía en un cuerno que uno se podía llevar. Le pregunté acerca de la preparación y de las especias que llevaba, porque me llamó mucho la atención el sabor y me detalló una cantidad, pero creí entender que la clave era el cardamomo.

A la mañana siguiente tomamos un tour con la guía Gema Fernández (un personaje total, inolvidable; muy atenta, graciosa e informada) y visitamos la Sinagoga y la Judería
Ya "a nuestro aire" fuimos a la Mezquita-catedral de Córdoba. En este periplo invernal, se constituyó en mi segundo templo favorito luego de La Sagrada Familia, por razones completamente diferentes. La mezcla entre lo islámico y lo cristiano allí es inigualable e involuntariamente original. El manejo de los espacios (hechos para rezar de modo diferente) es insólito comparado con cualquier otra catedral.

El Alcázar de los Reyes Cristianos es otro lugar que no puede dejar de visitarse. A pesar del clima frío, los jardines y el espejo de agua con peces conforman un paisaje de excepción.
Si uds. me hubiesen preguntado antes del almuerzo que siguió, que era el salmorejo, hubiese contestado que un pez. Pues no, es esa sopa espesa anaranjada que ven en la foto. Todo delicioso, pero helado. He escuchado que en Córdoba hace mucho calor en verano. Unas tapas como éstas con una cerveza fría deben ser refrescante.
Asistimos al entrenamiento en Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre y vimos los hermosos caballos. Terminamos la jornada con una visita al Templo Romano, al Mausoleo Romano y degustamos unas crepes en la Plaza de la Corredera 
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sábado, 12 de agosto de 2017

Granada (25 y 26/01/2017)

A Mercedes Caballero.

Dale limosna, mujer, que no hay en la vida nada como la pena de ser ciego en Granada. (Francisco de Icaza-Poeta Mexicano)

Nada sabía yo de Granada hasta que mi compañera de trabajo Mercedes me habló de la ciudad donde vivió su infancia. Me interesó tanto que seguí su consejo y leí El Manuscrito Carmesí de Antonio Gala (se los recomiendo fervorosamente), donde se relataba la vida en esta ciudad bajo dominio musulmán, centrada en la figura de Boabdil, a quien la leyenda indica que su madre la sultana Aixa le dijo cuando marchaba a su exilio en las Alpujarras:

«Llora como una mujer lo que no supiste defender como hombre»

Quiero destacar lo que me parece más interesante de esta ciudad (algo que sin embargo también está presente en muchas otras ciudades españolas): la mezcla de legado cultural musulmán, gitano, judío y cristiano. Tuve ocasión de recorrer los diferentes barrios utilizando un tren turístico que no recomiendo (calles empinadas, estrechas y desiguales no generan la mejor de las experiencias).

Loas barrios a visitar son:

-Albaicín (el antiguo barrio árabe de la ciudad);

-Sacromonte (el barrio gitano, donde aún se pueden ver espectáculos en sus cuevas);

-Realejo (el barrio judío).


Naturalmente, la visita imperdible en esta ciudad es La Alhambra.

Quisiera destacar que dentro de este atractivo el sector más valioso, los llamados Palacios Nazaríes, tienen un régimen de acceso especial, donde se limita la cantidad de personas que acceden y la visita debe realizarse dentro de un parámetro horario prefijado. 

Estuvimos treinta y cinco días en España, durante pleno invierno, período con menor afluencia turística de la habitual. Sin embargo, debo subrayar que dentro de estos bellos palacios fue una de las únicas dos ocasiones de este viaje donde la cantidad de gente, si bien no invalidaba la experiencia, resultaba algo abrumadora.

El Parque Nacional de Sierra Nevada, además de estación de esquí, es un lugar digno de ser visitado por su valor paisajístico, botánico y natural. 

Para aquellos que viajen con niños un lugar muy interesante es el Parque de las Ciencias, un museo muy interactivo y con espacios al aire libre, donde disfrutamos de una exhibición y clase acerca de aves rapaces. También se pueden visitar un moderno Planetario y un curioso Mariposario, donde se puede ver el desarrollo de las mariposas desde la etapa de larvas.

Una atracción que creo yo no está suficientemente promocionada son las Cuevas de Nerja. Se proyecta allí un documental informativo previo sobre su descubrimiento y se visitan las diferentes galerías, acondicionadas con escaleras e iluminadas. Sin embargo no es posible ver las pinturas rupestres, por cuestiones de conservación. 

Un lugar donde se pueden comprar gran cantidad de productos alimenticios locales es el Museo del Aceite Andaluz. El punto en contra es su accesibilidad, en tanto se encuentra en la localidad de Vélez de Benaudalla, así que sólo lo recomendaría para alguien con un interés específico.

Terminamos nuestra visita con un almuerzo en La Alpujarra (porque lo que fue bueno para Boabdil, es muy probable que lo fuera para nosotros también).

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domingo, 6 de agosto de 2017

De Jerez a Gibraltar (23-24/01/2017)

Nuestra visita a Jerez de la Frontera fue con un objetivo muy específico: familiarizarnos con el proceso de producción del jerez (y degustarlo, naturamente). Mis conocimientos acerca del Jerez eran casi inexistentes y tenía una mala experiencia previa habiendo probado un jerez económico argentino. Pero bastó que comenzara a navegar un poco por internet para darme cuenta que se trataba de un mundo aún más exquisito y complejo que el del vino fino.

El destino elegido fue la famosa e internacional Bodega Gonzalez Byass, elaboradora del aún más famoso Jerez Tío Pepe

Esperamos la llegada de nuestro guía y el comienzo de la visita entre barriles firmados por personalidades destacadas (Picasso, Fangio, Senna, Spielberg, Serrat, etc). Luego comenzamos la recorrida en una especie de carrito de golf, y se nos explicó la elaboración de Brandy y de un sofisticado whisky llamado Nomad

Como nota simpática nos contaron la historia (con fotos) de ratones que subían escaleritas para tomar jerez y finalmente proyectaron un documental con la historia de esta empresa familiar. Luego de tan agradable prolegómeno pasamos a la degustación correspondiente a la Visita Sherry Fusion (una de las más accesibles, las de brandy eran mucho más caras.

El orden de los jereces, de más seco a más dulce fueron:
Croft Original Sherry (fue una de las tres botellas que posteriormente compramos y el más exitoso entre nuestras amistades)

Tío Pepe Palomino Fino







Había varios platitos con comida para maridar, pero quedé enamorado (gastronómicamente) de las Patatas Alioli. La cocina más sencilla puede ser exquisita cuando está bien realizada.


Terminamos en la tienda, comprando jerez, vinagre de jerez, sombreritos Tío Pepe para tapar botellas... creo que estaba tan feliz de la experiencia que hubiera comprado más cosas si hubiese podido.

Luego nos alojamos en La Línea de la Concepción, porque el alojamiento era más barato que en la propia Gibraltar.

El control aduanero/migratorio era bastante laxo (por suerte); primero estaba el español, luego se cruza por el medio de la pista del aeropuerto (cuando va a pasar un avión bajan una barrera) y luego la parte británica y apenas uno cruza hay una típica cabina telefónica inglesa. 


Caminamos por la Main Street que es una especie de Free Shop peatonal al aire libre. Nos dio la impresión que la mayor parte de los empleados eran españoles y que también muchos niños y adolescentes españoles iban a estudiar allí.

Aunque no lo puedan creer tuvimos que preguntar en un negocio:¿dónde está el peñón? Nos miraron como si los estuviésemos cargando. En silencio señalaron a nuestras espalda. Allí se hallaba una de las columnas de Hércules (Peñón de Gibraltar) -la otra está en África)

Para subir al que tomar un teleférico. Al llegar a la última estación, hay un local de merchandising y una vista panorámica muy bonita. Pero lo que tal vez llame más la atención es la mona de Gibraltar. Hay muchísimas (aunque leí que expulsaron algunas por ser agresivas); no se las puede alimentar, a riesgo de que te cobren una multa muy alta en libras esterlinas.

Visitamos la Cueva de San Miguel que es bastante llamativa y tuvo un importante uso militar a lo largo de los siglos y en particular durante la Segunda Guerra Mundial.


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sábado, 5 de agosto de 2017

De Itálica a Sevilla (21-22 de Enero, 2017)

Si llegan a Santiponce antes de que abra el complejo arqueológico, no duden en desayunar en el modesto bar que se encuentra frente a la entrada, para comenzar temprano a disfrutar de la gracia de los andaluces y su manejo del idioma. A pesar del alegre gentío y el barullo, entren como si supieran los que hacen y pidan "Un manchao y media tostá" y tomen de cualquier mesa para untar "Manteca colorá"; después me cuentan.  
La Colonia Aelia Augusta  Itálica,  patria de emperadores Trajano y Adriano, es una visita imperdible. Quiero destacar algo en particular que me asombró, más allá de la conservación del patrimonio arqueológico. Vimos un video, que cumplía montones de reglamentaciones de comisiones europeas ad hoc;  la reconstrucción de la vida cotidiana plasmada allí venía acompañada por categorizaciones de "Evocativo"; "Posible"; "Altamente Probable". A este punto el cuidado y detallismo de la presentación del legado cultural.
Ya en Sevilla visitamos la bella Plaza Nueva. Estaba un poco atestada y fuimos presa de alguna manera de prácticas predatorias hacia el turista internacional (lo que sentirán en Caminito en La Boca; me sentí identificado). Los ofrecimientos de viajes en carros con caballos, el Metro de superficie, la Catedral con acceso mayormente pago (a la mañana siguiente, domingo, por la misa, pudimos acceder gratuitamente), las gitanas que nos ofrecían un ramito (que rechazamos)... nos sentimos bastante abrumados.
Luego del almuerzo, ya más relajados, nos dirigimos a la muy antigua, bella y excelentemente conservada Torre de Oro , la cual contiene un interesante Museo Naval.
Caminando a orillas del Guadalquivir uno se da cuenta de porque lo llamaron "río grande".
Llegamos luego a la Real Maestranza de Caballería (Plaza de Toros y Museo Taurino). Turistas sajones miraban extrañados a la estatua ecuestre de la dama en la vereda y nos preguntaron si sabíamos quién era. Me hubiera encantado responderles que era la madre del Rey Juan Carlos pero, ignorante uno, hasta poco después no me enteré.
Quiero detenerme un momento para un comentario; no es lugar éste ni espacio suficiente ni tengo el tema tan pensado como para poder dar una opinión reflexiva e informada  sobre si toros sí, toros no, ni entrar en polémica. Pero haciendo abstracción del tema del sufrimiento animal (que me parece muy atendible) creo que el tema sociocultural, tradicional, histórico acerca de las corridas tampoco puede ser soslayado. 
La posterior caminata por el Parque María Luisa fue extremadamente agradable, como así también la visita al Museo Arqueológico de Sevilla y al Pabellón Mudejar. Admito que no sabía nada de Carambolo y el hallazgo de Tomares. Terminando la jornada fuimos por el Paseo de las Delicias y Iglesia del Sagrario. Al volver al hotel, comimos sobrasada (ya sé que fue a destiempo en este viaje porque tiene otro origen, pero no se la pierdan).
Al día siguiente sí, visitamos la Catedral de Sevilla (donde la Duquesa de Alba tenía el privilegio de poder entrar a caballo) y el Mausoleo de Colón. Vimos por fuera La Giralda y, antiguo estudiante de historia, me di el lujo de fotografiarme frente al  Archivo de Indias. Creo que no está suficientemente valorado por el turismo el Real Alcázar (lo recomiendo enfáticamente). Paseamos también por el Barrio de Santa Cruz, los Jardines de Murillo, la Real Fábrica de Tabaco (la de Carmen), Plaza España, el Castillo de San Jorge ( con su Museo de la Inquisición), el Mercado de Triana y el Paseo del Arte, el Palacio de la Condesa de Lebrija y la magnífica estructura de Las Setas (se camina por encima). Nos despedimos con la Basílica de la Macarena (con el Camarín de la Virgen) y la Alameda de Hércules.

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